El Makalu, con 8.485 metros de altura, es la quinta montaña más alta del mundo. Situado en la frontera entre Tibet y Nepal, «El gran negro», uno de los 14 picos con más de ochomil metros de altura, brinda grandes oportunidades a los alpinistas en las primeras ascensiones.
Esta situada en el macizo del Himalaya, la cara norte, situada en el Tíbet, es una de las menos exploradas. Su enorme pirámide oscura se divisa desde las pendientes meridionales del Himalaya y desde la ciudad india de Darjeeling. En el pasado, solía confundirse a menudo con el Everest, al que tapan el propio Makalu y el Lhotse.
Unos de los aspectos más impresionantes del entorno natural del Himalaya es la sensación de inmensidad que experimenta todo aquel que se adentra en este mágico universo de roca y hielo. El Himalaya ofrece la posibilidad de hacer realidad los sueños, de vivir esa atmósfera de fantasía que, por lo general, sólo los niños pueden experimentar.
Para poder afrontar el Himalaya es necesaria una larga preparación que no se puede improvisar en poco tiempo. Únicamente muchos años de alpinismo y un regular entrenamiento psíquico y físico pueden garantizar las bases fundamentales para escalar estas montañas.

