Everest K2 Makalu Dhaulagiri DomeKang_06/09 Gasherbrum_II Manaslu Mundillo_Tente

Expediciones al Dome Kank en 2006 y 2009
Teléfono Directo Expedición 00 8821650101897
Conexion posible de 13 a 14 horas (GMT+1h00)
Ultima actualización: Jueves, 18 Mayo 2009 [Visitas: 3.951]
Diario de la Expedicion al Dome Kang 2006


   2007-07-18   Presentacion de la Expedicion


Esta va ha ser una actividad bastante diferente a las anteriores expediciones en las que he participado. Esta vez, he sido invitado a esta expedición, con la doble misión de colaborar como alpinista y como cámara de altura.

La verdad es que poco mas os puedo contar, pues incluso yo mismo desconozco la mayoría de los detalles de la organización. Dentro de unos días tendremos una reunión y espero poder concretar un montón de dudas que tengo en la cabeza. Por el momento os adelanto algunas cosas:

La montaña: Se llama Dome Kang y esta situada en la frontera entre Nepal y Tibet. Nosotros la intentaremos subir desde la vertiente Nepalí. Dentro de Nepal esta en su extremo Noreste, al norte del Kangchenjunga (tercera montaña mas alta de la tierra). En los mapas el Dome Kang le asignan 7440 m. de altura, aunque parece casi seguro que no supere los 7300 m. No cuenta con ninguna ascensión conocida, por lo que uno de sus atractivos es que se trata de un sietemil virgen de los que ya van quedando pocos. Otro atractivo para mi es que la zona donde se encuentra situado el pico no la conozco y en general es una zona muy poco visitada e inexplorada. La ascensión sin ser extrema, si es de cierta dificultad, sobre todo en la parte media de la montaña, donde tendremos que recurrir a la escalada en terreno mixto.

Los componentes: El grupo esta compuesto por seis personas. Cuando sepa los nombres completos ya os lo comunicaré. El organizador de la expedición es la Sociedad Geográfica Española y en su pagina Web, podéis ver el diario de la expedición del anterior intento a esta montaña en el año 2004.

Fechas: Salimos de España el 4 de septiembre y regresamos el 22 de octubre.

En estos momentos parece ser que ya tenemos el permiso de ascensión concedido y en Madrid, están organizando todo lo referente a comida, material, porteadores, viajes, etc. Aunque esta vez voy a la expedición como invitado, no como organizador, también tendré pagina Web de esta montaña. La sociedad organizadora supongo que montará una Web oficial, pero yo en plan mas modesto también tendré un apartado a esta expedición en mi Web, arrasdelcielo.com, que sigue activa y ampliándose desde la ultima expedición del Dhaulagiri. La idea es que próximamente al entrar en esta pagina salga una portada en la que estén agrupadas las Web de las expediciones del Everest, K2, Makalu, Dhaulagiri, y próximamente el Dome Kang. En esto están trabajando mis amigos de Comunidea, que son los que amablemente se curran la pagina Web. También tengo intención de enviar comunicados y fotografías como en anteriores ocasiones y que estos sean distribuidos entre todos vosotros por Javier Romeo, que es nuestro webmaster.

Bueno, por el momento nada más que contaros hasta un próximo comunicado. Quedo a vuestra disposición en esta dirección campobase@arrasdelcielo.com para cualquier cosa que necesitéis.




   2006-09-01   Ultimos preparativos


Hola a todos:

Solo una breve nota para comunicaros las últimas novedades respecto a la expedición al Dome Kang.

Lo primero deciros que la pagina Web, www.areasdelcielo.es, esta muy cambiada y actualizada, pena de que justamente el apartado de la expedición al Dome Kang, sea el capitulo al que le faltan mas datos, pero en pocos días estará todo actualizado, y conforme la expedición vaya transcurriendo, los comunicados, fotos y demás incidencias, se reflejarán puntualmente en dicha pagina.

El próximo lunes día 4, todavía en plena resaca de los San Antolines, partimos de Madrid a las 22,30, con dirección a Katmandú, tras una corta escala en Doha. Si todo sale según lo previsto, en Katmandú tan solo estaremos dos o tres días, en lo que recogemos el permiso de ascensión, ultimamos las compras, y recogemos el cargo aéreo, que según nos han comunicado, ha llegado sin problemas.

Como novedad, comentaros, que el grupo ha sufrido un cambio de última hora. El medico de la expedición, que iba a ser una doctora de Madrid, ha tenido que abandonar el proyecto, por motivos personales, y a marchas forzadas han localizado a un medico asturiano, que será el que definitivamente cubra ese importante puesto en la expedición. A esta persona, no la conozco, y me la presentarán, el lunes en Barajas. Al resto de componentes, ya he tenido la oportunidad de conocerlos en una reunión que tuvimos en Madrid el pasado mes. Carlos Soria, ni que decir tiene, no necesita presentación, y es el amigo que ha facilitado el que yo pueda participar de esta experiencia. Dani Salas, el otro cámara, es el componente mas joven de la expedición, y ya he compartido con el la expedición al K2, en la que formaba parte del equipo de la productora Avista Multimedia, que grabo la película sobre Carlos. En aquella ocasión congeniamos divinamente, y me encanta tener la oportunidad de compartir nuevamente una expedición con el. Al medico, como ya he dicho, no lo conozco en absoluto, y los otros dos componentes del grupo, Salvador Garcia-Atances y Elena Goded (a la que todos llaman Benito), he coincidido en alguna ocasión en la montaña o en algún acto social, junto con Carlos. Conforme la expedición se desarrolle, ya os iré poniendo al corriente de las características del grupo y demás novedades.

Como en anteriores expediciones, hay una dirección electrónica y un numero de teléfono, a traves de los cuales, podréis contactar conmigo o con cualquier miembro de la expedición. El correo.- webmaster@arasdelcielo.es y el teléfono que estará conectado entre las 13 y 14 hora española, 008821650101897.

Estos últimos días, a pesar de que en esta ocasión, yo no llevo prácticamente ningún peso de la organización, como supondréis, están siendo de lo más frenéticos. Ultimar los preparativos del material, comunicaciones, equipo de filiación, etc. Por el momento y salvo el lío del cambio de médico, no ha surgido ningún problema digno de mención, y esperemos que a lo largo de la actividad, surjan los menos posibles.

Por el momento solamente dos cosas importantes. Salimos el día 4 por la noche, y la pagina Web, foro, y demás ya están a vuestra disposición.

Un saludo y un fuerte abrazo.

Tente




   2006-09-04   Salida de Madrid - Barajas


Hola a todos:

Adjunto a este correo, os envío una fotografía de la salida del grupo de Barajas.

Cuando recibáis este correo, posiblemente ya estaremos llegando a Katmandú, lugar desde el que en un par de días escribiré el primer comunicado desde tierras Nepalíes, comentando las incidencias del viaje y planes mas inmediatos.

Hasta entonces, un saludo.

Tente.




   2006-09-06   Llegada a Katmandu


Hola a todos:

Hoy dia 6 ha sido un dia muy ajetreado, o mejor dicho, esta siendo, pues todavia son las 17 horas y queda mucha faena.

El viaje desde España transcurrio sin ningun problema y llegamos ayer a las cinco de la tarde. Practicamente no nos dio tiempo a nada, pues en lo que fuimos al hotel y nos instalamos, se paso el resto de la tarde. Lo que si hicimos, fue planificar el dia de hoy, pues habia mucho que hacer.

Hoy por la mañanita, nos hemos dividido en dos grupos, y mientras unos iban al ministerio y a la agencia a solucionar permisos y papeleos, Dani y yo nos hemos dedicado a las compras. Ha sido una autentica locura, y gracias a que mos ha echado una mano mi amigo Tshering, que ha trabajado para nosotros en otras expediciones.

Las compras han sido de lo mas diversas, desde las baterias que cargaremos con las placas solares en el campo base, hasta bolsas de basura, pasando por material de montaña.

Los planes para los proximos dias son los siguientes.

Mañana a las 6 de la manana, saldremos en autobus en direccion a Taplejung, donde llegaremos tras dos dias dando saltos por las carreteras y pistas destrozadas por las lluvias monzonicas que todavia se dejan sentir en el pais.

En este punto, comenzaremos a caminar. Los dias que nos lleve hasta el campo base, todavia no lo sabemos, pues desconocemos el estado del camino despues de la estacion de las lluvias, y tendremos que acostumbrarnos a no poder hacer planes con mas de un par de dias de antelacion.

En Taplejung, espero poder montar el ordenador y el telefono y enviar una nueva cronica contando como nos han ido las cosas en esos dos dias y los planes para los siguientes.

Segun los calculos de Salvador, podemos estar instalados en el campo base el dia 19 de este mes. Esto puede sonar escesivo como marcha de aproximacion para una montaña de 7300 m. pero hay que tener en cuenta que dicha montaña, se encuentra en una de las regiones mas alejadas y menos visitadas de Nepal. Esto que puede parecer un inconveniente, en realidad es lo que venimos buscando, incertidumbre, exploracion.... hasta llegar a una montaña que tampoco conocemos ni se ha subido nunca.

Bueno amigos, por hoy me despido, pues todavia tengo que preparar los bidones y demas trastos para manana. Espero que los proximos comunicados, sobre todo los que escriba desde el campo base sean mas largos, pues alli se tiene mas tiempo. Estos primeros dias los comunicados seran casi telegraficos. Hoy por falta de tiempo, y los que envie durante la marcha de aproximacion, por necesidades tecnicas de falta de baterias, etc.

Un saludo.

Tente.






   2006-09-07 al 1   Viajando en el TATA


7 de septiembre: Katmandú.

Se inicia el viaje por carretera hacia Taplejung a las cinco de la mañana, ascendiendo dos puertos de montaña en dirección sur. Paisajes con impresionantes abismos, laderas boscosas con terrazas de cultivo y cumbres ocultas por las nieblas. Descenso vertiginoso hacia la planicie sur del Nepal, donde el calor es sofocante y húmedo. La carretera es ahora llana y el autobús adquiere velocidad en dirección este, atravesando plantaciones y bosques…… hasta entrar en Chandranigahapur, donde el atasco es fenomenal, en parte debido a una fogata de cubiertas de coche (excelente señal de tráfico de todos modos) en mitad de la calle. Se habla de accidente, de manifestación, de ……. mientras algunos jóvenes atizan el fuego con cámaras de coche. El atasco y el desorden se convierten en monumentales, y así pasan horas y horas.

Cuando anochece, la luna llena parece mirar con extrañeza el espectáculo de gentes sentadas en círculos en plena calle, camiones y autobuses, humo y polvo. Al fin se reanuda la marcha. En el autobús ya reina el cansancio y el silencio es absoluto cuando, a las 10 de la noche, se llega a una aldea donde se busca alojamiento y cena. La primera jornada –con 18 horas de viaje- se salda con optimismo e incertidumbre.

8 de septiembre:

A las cinco se reanuda la marcha. Buen ritmo con intención de recuperar el tiempo perdido, pero al llegar a Rangeli Road……. nuevos cortes en la carretera. Se hace un desvío por el sur, a través de un paisaje llano e increíble, entre arrozales y chozas de techo vegetal, pero; al fin los conductores se pierden y dan vueltas y más vueltas, y de nuevo la incertidumbre se adueña de todos acrecentándose según pasa la mañana.

Desde la ventanilla se ven rasgos étnicos, indumentaria y construcciones de aspecto hindú. Cuando al fin se recupera la ruta normal y se inicia el ascenso hacia el norte, el paisaje se transforma y adquiere la imagen pre-himalayica (plantaciones de te incluidas) que todos llevamos tras nuestra retina. Pero pronto la niebla se adueña de todo y solo se percibe el abismo que se abre al margen de la carretera.

Así, zig-zag tras zig-zag, llegamos a las cercanías de Ilam en plena noche.

Resulta difícil saber lo que significa mucho o poco cuando se pregunta por la distancia entre dos pueblos. Cena bajo la niebla en la terraza de un hotel “clase nepalí” .

9 de septiembre:

Otra vez a las cinco, comienza un nuevo día con la novedad de carreteras “himaláyicas” de verdad.

Barro, baches, derrumbes, cruces emocionantes con otros camiones, paisajes indescriptibles. Lo que en línea recta es cercano, supone con los zig-zag y los desniveles algo que se hace inacabable. La velocidad media se acerca a diez kilómetros por hora, y el balanceo es agotador. El menú en ruta es invariable: arroz con vegetales.

Poco a poco, tanto la población como el paisaje, adquieren aspecto nepalí. Al reanudar la marcha se establece una competición: autobús por un lado y corredores de a pie por otro lado, con resultado de empate. Al poco, un tractor con el palier roto bloquea la pista, pero la habilidad de su conductor solventa la avería sin tardanza. Ya de noche y tras pasar un extraño control, el conductor, tras alguna ininteligible consulta, decide que el lodo imposibilita el paso. Nueva noche en el camino, hay en una casa particular. Ya despachado el consiguiente arroz, se oye en la oscuridad la voz de Carlos en off: “alguien dice que esto del Himalaya es una tontería, ¡aquí viene todo el mundo¡”.

Desde que salimos de Katmandú no hemos visto un solo occidental.

10 de septiembre:

Al poco de salir, ya cerca de Taplejung, nuestra meta por carretera, los augurios se cumplen: dos profundísimas rodadas, llenas de lodo, imposibilitan el paso del autobús. Se hace traslado del equipaje al remolque de un tractor, y así, en parte andando y parte en tractor llegamos a Taplejung a las 11 de la mañana.

¿Podremos comenzar a caminar hoy?.




   2006-09-11 al 1   Tortuosa marcha hasta GHUNSA




10 de septiembre.

Al fin, sobre las 11 de la mañana, se inicia la marcha de aproximación a pie, con un rápido descenso hacia el río Tamor, entre árboles gigantescos, bellísimas construcciones con tejados de paja y valles profundos por los que se precipitan torrenteras y cascadas. Al caer la tarde la niebla y la llovizna se apoderan del paisaje. Noche en hotel “clase nepalí”, en convivencia con la familia de la casa y admirando el trajín de la llamativa cocina, experiencia que se repetirá en días sucesivos.

11 de septiembre.

Día lluvioso, camino o senda que asciende o desciende para salvar precipicios que caen sobre un río atronador. A todos sorprende la violencia y turbulencia de su corriente, que levanta montañas de agua de varios metros de altura al chocar contra gigantescos bloques de piedra, cuya compañía no nos abandonará en los próximos días. En ocasiones el sendero, serpentea entre los peñascos de grandes derrumbes –deslizamientos, corrige nuestro geólogo- y en un descenso por tan veleidoso terreno, una porteadora tropieza, se voltea hacia delante, y ………. una cuba con el equipo completo de un expedicionario sale dando saltos hasta ser tragada por las aguas del río. Por suerte, el accidente no provoca daños personales.

Sigue lloviendo, el paisaje de vertiginosas laderas boscosas, por el que penetran aquí y allá jirones de niebla, la fuerza brutal de las aguas y el desarrollo del sendero por el que avanzamos, nos tienen sobrecogidos. Al final acabamos instalados en una escuela elevada unos metros sobre el nivel del río, en un pueblo disperso entre terrazas de cultivo de arroz.

12 de septiembre.

La jornada que nos lleva a Amjilosa merece los mismos calificativos de todos los expedicionarios: agotadora y de impresionante belleza; nadie recuerda un trayecto con tan abrumadoras sensaciones. La ruta, algo menos que un sendero, se eleva y desciende cientos de metros, sobre abismos que caen en vertical hacia unas aguas cada vez más violentas. En ocasiones, un par de resbaladizos troncos salvan la inexistencia del sendero: se suceden puentes colgantes altos y bajos, cortos y largos, de cómodo o peligrosísimo acceso. Parece incomprensible que semejante itinerario, conduzca a un valle habitado por varios pueblos. Y parece incomprensible la resistencia y habilidad de porteadoras y porteadores para sortear tantos y tantos pasos, tan difíciles y tan peligrosos.

Cae la noche al llegar a Amjilosa, y la lluvia retumbará sin cesar sobre nuestras tiendas de campaña hasta que el cansancio nos venza.

13 de septiembre.

Al atravesar un nuevo poblado nos cruzamos con un grupo de caminantes que nos sorprenden por su impecable vestimenta blanca. Al atardecer, tras un marcado ascenso, pasamos bajo un arco de piedra que nos conduce a un mundo diferente: es el mundo tibetano, con sus construcciones, sus gentes, sus banderas y molinos de oración, sus “manis” tallados en piedra, y poblados arrellanados en bien recortadas mesetas. La vegetación se transforma y de pronto nos encontramos con laureles y acebos. El efecto es el de una ventana abierta hacia el cielo. Pasamos la noche en el salón, y a la vez cocina, de una de las casas, donde nos mezclamos con la familia anfitriona y compartimos fuego y humo con ellos, y con sherpas y porteadores.

14 de septiembre.

Un amable y maravilloso camino, con un sotobosque musgoso sombreado por alerces, nos conduce en suave y corto ascenso a Ghunsa. Acampada a media mañana y resto de jornada de descanso.




   2006-09-15 al 1   CAMPAMENTO en LHONAK




14 de septiembre.

A la tarde llega Muktu, el sherpa jefe, con noticias del campo base. Parece ser que hay nieve abundante y, debido a un gran derrumbe, no se ha podido transportar todo el material a la altura deseable.

15 de septiembre.

Al despuntar la primera luz, desde las tiendas de campaña se oye la voz de Salvador que contabiliza porteadores y movimientos de bultos: si veinte porteadores fuertes suben al campo base avanzado y 15 menos fuertes suben al campo base, y …….

Atravesamos el pintoresco pueblo de Ghunsa, poblado de banderas de oración y de “Manis” pintados de colores y, caminando por cómodo sendero ascendente, logramos ver de vez en cuando las primeras cumbres con nieves y glaciares colgantes, resplandecientes al sol entre masas de niebla que se mueve sin cesar.

En Kambachen (4.050 m.), instalados en una pequeña pradera recién segada, se celebra una multitudinaria consulta médica, con pacientes nativos y porteadores: hay que pensar en las distancias……. La niebla abre por unos instantes una ventana que permite una visión emocionante y casi fantasmagórica de las paredes y cumbre del Jannu.

Poblado de pastoreo estival, al atardecer la impresión apabullante es la de cientos de primitivos Yaks cruzando ríos y torrenteras, arreados por silbidos de unos pocos nativos. (Yaks: véase tintín en el Tibet)

16 de septiembre.

Noche de lluvia repiqueteando sobre las tiendas. Jiwan, el oficial de enlace, regresa a Ghunsa. Tras el desayuno en la casa del Lama, se inicia suave ascenso por terreno morrenico. Sol y nieblas, que de vez en cuando se abren y permiten contemplar montañas bellísimas. El camino, cómodo salvo en los derrumbes, salva torrenteras de cascadas a traves de puentes al mejor estilo nepalí. Campos de gencianas y edelweis en minúsculas praderas aquí y allá.

Se llega a Lhonak (4740 m.) A tiempo de comer y se instala el campamento en una amplia pradera sobre la morrena lateral del inmenso glaciar del Kangchenjunga y al lado de una playa de gélidas aguas que descienden del glaciar del Lhonak. Llega Lakpa, sherpa de unos 17 años, que desciende de Pangpema. Tras un breve conclave en la tienda comedor, Lakpa sale de nuevo hacia el campo base con indicaciones de actividad en los próximos días para Muktu.

A media tarde la niebla invade el campamento mientras crece el bullicio de los porteadores, reunidos en varios corros y que se divierten charlando o jugando a las cartas.

17 de septiembre.

Sol esplendido. día de descanso y aclimatación. Veinte porteadores salen hacia el campo base. Se programa suave ascenso y retorno: ahora, tras las jornadas de ríos, valles, sanguijuelas y paisaje tropical, toca enfrentarse con la altura.




   2006-09-18 al 1   En el CAMPAMENTO BASE




18 de septiembre.

Jornada intensa. Ascenso lento y continuado sobre la morrena derecha del glaciar del Kanchenjunga, bajo la constante del Wedge Peak a nuestra derecha, con su apabullante pared vertical de 1700 m. desplomándose sobre el glaciar. En Pangpema (5140 m.) último emplazamiento de pastoreo estival, ya abandonado, se efectúa a mediodía un cambio apenas perceptible: desaparecen las sandalias de los pies de los porteadores, al igual que los pantalones cortos, y los porteadores se vuelven a sus pueblos inferiores. En su lugar levantan las cargas unos hombres cuyas caras sugieren más dureza y resistencia: son los porteadores más fuertes.

Allá en el cielo relucen los mitos en todo su esplendor: cimas y laderas del Kanchenjunga y Yalung, lejanos o cercanos pero mitos. Se hace recuento e historia de vías y conquistas, pero se reanuda la marcha con fuerte ascenso para salvar un gran derrumbe (perdón: ¿deslizamiento?, ¿deposito de ladera?). La altitud y el esfuerzo hace que el grupo se estire mas de lo habitual, y comienzan a aparecer nauseas o cefaleas por aquí o por allá. Se oyen cañoneos ocasionados por gigantescas caídas de piedras en lugares imprecisos.

Tras repetidas subidas y bajadas aparece el campo base: “un balcón sobrecogedor entre las montañas más impresionantes del mundo” sentencia Benito. A pesar de la fatiga la actividad no decrece, y el campo base tal perece un zoco: estas cuerdas en aquella cuba; ¿dónde están las baterías?; que los porteadores suban mañana esta comida; no se donde esta la cuba 9; ¿Muktu?; Muktu: tomorrow morning is very important that two porters…….

Nieva.

19 de septiembre.

Tras una noche con sonoros derrumbes rocosos, amanecida con ligera nevada cubriendo el campo base. Salen porteadores de altura para hacer un depósito en el punto donde la nieve comienza.

A primera hora, con cielo despejado el desconocido y lejano Dome Kang aparece en todo su esplendor (y mostrando toda su fortaleza, piensa el menos experto en estas lides), cerrando por el norte, con el Jonsang, el inimaginable cortejo del Pyramid, Nepal, Kangchenjunga, Yalung, Kangbache, Wedge……. un mundo grandioso e indescriptible de cumbres míticas, laderas inaccesibles, glaciares grandiosos, altísimos collados, aristas espectaculares……., hasta que un velo de niebla oculte tan inefable y privilegiado escenario.

Actividad frenética en el campo base, preparativos minuciosos, revisiones y mas revisiones de materiales, y ……… expectativas, siempre expectativas de lo que falta por llegar. A la caída de la tarde llegan Serpas y porteadores: parece que sì, que fue posible dejar la carga allí donde pensábamos montar el campo base.

Equipo de la expedición.

4 Sherpas.

1 Cocinero.

2 Ayudantes de cocina.

72 Porteadores.

Hemos basado la resolución del problema del porteo en dos principios:

1º Vale más transportar menos carga y llegar al lugar objetivo

2º Vale más pocos portadores fiables que muchos dudosos.

Parece que hemos acertado.






   2006-09-22   EQUIPANDO el CAMPAMENTO I


Hola amigos

Hemos hablado con los expedicionarios y nos cuentan que estan en el campamento que han equipado a 5.900m., no se si se llamará Campo Base avanzado o Campo I, lo que si es seguro que lo tienen equipado con un montón de comida, cuerdas y demás material.

Su idea es subir mañana hasta 6.200 aproximadamente y montar otro campo a pie de la arista, que equiparán en días sucesivos.

Por tanto, tienen intención de quedarse varios días a dormir a 6.200m. ya que trabajarán a más altura equipando la arista y dormirán más bajo. Como ya sabeis, es la regla de oro de la escalada en altura.

Hoy arriba estaban Carlos y Tente con tres sherpas, los demás no sabían si subirían mañana.

Así pues, durante los días que estén por arriba todo el contacto que tendremos con ellos será telefónico, y no demasiado extenso dado que sólo han subido dos baterías y tienen que dosificarse en su utilización.

Un saludo




   2006-09-20 al 2   SIGUE NEVANDO




20 de septiembre.

Por la mañana salida de un sherpa con un grupo de porteadores hacia el campo 1. Benito y Carlos Fuentes hacen una primera ascensión a 5830 m. como pico de aclimatación. Por la tarde, y en la otra ladera del glaciar se desprende un tremendo alud en un corredor de unos mil metros de desnivel que, lógicamente moviliza a todo el campo base durante largos minutos.

21 de septiembre.

En el campo base. Nieva. Intento fallido de salida de Carlos y Tente, a quienes acompañarían tres sherpas. A mediodía despedida de Carlos Fuentes, que regresa a Lhonak ala espera de un helicóptero que le traslade en hora y media a Katmandú, ahorrando así casi dos semanas de viaje. El homenaje gastronomito lo ofrece Tente: botillo de Palencia –carnicería Luengo- con patatas nepalíes. ¡Internacional que es la cocina palentina!. Abrazos y adioses. Y comentarios elogiosos hacia el amigo que se pierde entre la niebla.

Tarde y noche sin historia reseñable, bajo la nieve intermitente y somnolienta……..

22 de septiembre.

Amanece con todo el equipo expedicionario en el campo base. A pesar de que nieva ligeramente tal como nuestro buen amigo y metereólogo Juan Guerra nos había avisado, salen Carlos y Tente hacia el campo 1 seguidos de tres sherpas. Poco después arrecia la nevada. Por la tarde Carlos confirma telefónicamente que están en el campo 1 (5910 m), cuyo emplazamiento es muy satisfactorio. Se hace programa para mañana: Carlos y Tente subirán al campo 2, y el resto ascenderán del campo base al campo 1.

Se hacen suposiciones sobre lo difícil que será el “rescate” de Carlos Fuentes por el helicóptero y que tendrá que descender a Ghunsa a la espera de una nueva oportunidad mañana. Por la noche nieva con intensidad.

23 de septiembre.

Sigue nevando. Tras barrer la nieve de los techos de las tiendas y de las placas solares, desayuno y “foro” sobre la globalización. Después, silencio y lectura. A mediodía conjeturas sobre lo que ocurrirá allá arriba, a 5900 m. pues no es posible el contacto telefónico.

A las 13:30 llega, por sobre la nevada morrena, Lakpa. Dice que tras el descienden los demás. Efectivamente, poco mas tarde, y balanceándose aquí y allá sobre la traicionera pedrera cubierta de nieve, llegan Carlos, Tente y los otros dos sherpas. Recepción al borde del campamento y posterior sesión informativa en la tienda grande: mucha nieve que hace casi imposible moverse, necesidad de rehacer el piso de las tiendas en el campo 1…….y recordatorio del pronóstico de Juan Guerra.

Tarde de silencio solo interrumpido por las alegres conversaciones de sherpas y porteadores. Hay que esperar a que finalice la nevada. No hay otra opción. Cada cual con su lectura y con sus pensamientos.

Sigue nevando.




   2006-09-24 al 2   TRAS SEIS DIAS NEVANDO


No para de nevar, se diria que nuestros amigos empiezan a impacientarse

24 de septiembre.

Nieva.

25 de septiembre.

Sigue nevando ...




   2006-09-26 al 2   LA CUMBRE NOS ESPERA




26 de septiembre.

A medio día despeja: impresionante paisaje entre jirones de niebla. Los ánimos se elevan tras varios días de nieve y humedad. Actividades domesticas en el campamento. Se discute la fecha de partida en vista de la dificultad añadida de la nieve sobre le difícil y agotador glaciar que lleva al campo 1.

27 de septiembre.

Sol brillante. Ni una sola nube. A las nueve de la mañana se efectúa la ceremonia de la Puja, con el clásico despliegue de banderas de oración sobre el campamento. Oficia la ceremonia un joven Lama-porteador, discípulo del famoso Lama del Makalu.

Después se celebra conferencia de alpinistas y sherpas, y se decide partir al completo mañana día 28 por la mañana, con intención de llegar al campo 1 y el día 29 montar el campo 2. Salvo imponderables, el equipo no volverá al campo base hasta lograr la cumbre. Por ahora en el campo base quedaran el doctor y el equipo de cocina.

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PUJA.

Bajo un sol esplendente que ilumina uno de los circos de montaña mas impresionantes de la tierra, abren los sherpas, sobre el campo base, una pequeña terraza entre la nieve, bajo una gran piedra sobre la que se alzan distintos símbolos y un fuego ceremonial.

Asiste el campo base en pleno: oraciones, salmodias, ofertas de alimentos, invocaciones, despliegue ritual de banderas de oración…… En plena ceremonia planea majestuosamente, sobre la concurrencia y en vuelo rasante, un águila real de extraña belleza…..




   2006-09-28 al 2   EQUIPANDO CAMPAMENTO




28 de Septiembre

A partir de hoy, y creemos que por bastantes días, el contacto con el exterior va a ser exclusivamente por medio de los teléfonos vía satélite, por lo que no podremos enviar fotos. Sin embargo confiamos en poder informar casi diariamente de cómo se desarrolla la expedición en la parte alta de la montaña.

Hoy estamos todos menos Guillermo, nuestro médico, y los cocineros en el campamento I a 5.900 m. Somos 9 personas, los 5 expedicionarios y nuestros 4 sherpas. El tiempo sigue siendo bueno pero muy frío. Pasamos mucho tiempo metidos en los sacos de pluma pues fuera no hay quien pare incluso en el interior de las tiendas.

Mañana 29 Carlos y Tente, junto con los serpas, subirán al Campamento II, que esperamos situar aproximadamente a 6.200m, y si todo va bien, comenzará la instalación de cuerda por los 350 m de la pared y corredor que conduce a la ya famosa y esperada arista. Salvador, Benito y Dani permanecerán en el Campamento I organizando y preparando el material para futuros porteos. El plan es que suban al campamento II en la siguiente jornada.

Según Carlos, la primera parte de la arista, de unos 400 m, no parece muy difícil, pero no sabemos que vamos a encontrar en la zona final, a la que llamamos por su aspecto “el reloj de arena”, pues es un terreno desconocido y difícil de observar desde abajo.

El tiempo de escalada estimado para superar estas zonas creemos no debe ser superior a diez días.

Esperamos que la climatología nos respete en este periodo. La previsión meteorológica que hemos recibido es buena hasta el día 1 de octubre, fecha en la que se espera una pequeña perturbación. Confiamos que de verdad sea pequeña, pues estamos decididos a no bajar del campamento II hasta haber hecho un intento serio a la cumbre

29 de Septiembre (Crónica Telefónica)

A la una de la tarde hora española, los cinco expedicionarios estaban en el CII a 6150m. y han conseguido equipar el corredor hasta 6.250m con cuerdas fijas. ¡ Parece que se les ha dado bien la jornada! La pena es que se han dado cuenta de que no van a poder aprovechar ninguna de las cuerdas que pusieron hace dos años, pues la que no está dañada, está enterrada en hielo.

Los sherpas han bajado a dormir al Campamento I, para mañana hacer un nuevo porteo de cuerdas con las que seguirán equipando lo que queda de corredor e intentarán continuar con el principio de la arista.




   2006-10-01   CRONICA de SALVADOR a PEDRO




Cronica Telefónica a Pedro Nicolas

La situación, ya en la tarde del domingo, es la siguiente:

Han montado un primer campamento a 5.750 m; lo tienen bien abastecido pues en el base cuentan con un grupo de porteadores fiables y fuertes que siempre que pueden suben provisiones y equipo hasta ese punto.

El recorrido desde el base al campo I lo definen como un verdadero calvario o algo peor. Según me cuentan está aún más complicado que en 2004; hay más nieve que entonces lo que hace que sea una continua sucesión de trampas y agujeros ocultos entre los bloques que cubren las infinitas colinas del glaciar. Tanto es así que desechan la idea de volver a recorrer ese tramo sino es por fuerza mayor.

A unos 6.100 m han montado el C-II. Se encuentra prácticamente en la base de la pared que lleva a la arista. Está en un lugar muy bueno y de una belleza increíble. Ahora mismo están allí los sherpas y todos los expedicionarios salvo el médico.

Los sherpas bajan con frecuencia al C-I y así se va abasteciendo el C-II.

El pasado viernes Tente y Carlos entraron en la pared, el sábado llegaron más o menos a la mitad y esta misma mañana han alcanzado el filo de la arista.

Comentan que tiene bastante más hielo y nieve que en la primavera del 2004, por lo que no han podido usar nada de la cuerda que quedó fijada. Sí en cambio algunos anclajes. La escalada ha sido muy difícil y con aseguramiento delicado, pero quizás en las actuales condiciones, una vez colocada la línea de cuerdas que han acabado de poner hoy mismo, sea más cómoda y con menos riesgo de caídas de piedras que la vez anterior.

¡Ahora empieza lo bueno¡

La primera parte de la arista es terreno conocido, pero sólo un tramo corto. Quizás se desvíen un poco a la derecha del filo (N), para bordear el primer promontorio, pero luego se alcanza una especie de collado y desde este punto piensan seguir por el mismo filo para evitar el terreno complejo y peligroso de la vertiente norte que nos rechazo hace dos años.

Parece que hay un tramo franco que no les preocupa demasiado. Sin embargo la parte alta, que no acaban de poder examinar bien por su situación, sí parece muy complicada. Cuando superen esta parte de la arista llegarán debajo de un murallón rocoso cuyo único paso factible hacia el “plateau”, o casi, es el ya mencionado en otra crónica “reloj de arena”. Se trata de un corredor con un estrechamiento central en el que parece que este año hay una mínima línea de hielo por la que esperan poder ascender.

Quizás puedan poner el campamento III debajo de este muro, y quizás desde este mismo lugar se podría, una vez equipado el “reloj de arena”, intentar la cima pues lo restante se supone que es mucho más fácil.

Pero como bien podemos entender, a estas altitudes, siempre ya por encima de los 6.500 m y en una venteada arista a caballo del Nepal y el Tibet las condiciones meteorológicas son determinantes. Tienen para los próximos días previsión de tiempo inestable pero no declaradamente malo por lo que esperan poder ir progresando entre nevada y nevada.

Si tras este periodo tuvieran la fortuna de unos días estables podrían estar en condiciones del intento definitivo.

Entramos por tanto en el momento clave de la expedición. En los próximos 10 u 11 días veremos si el Dome Kang deja de ser una de las pocas cimas vírgenes de más de 7.000 m.

Esto es, al margen de que se encuentran muy bien de salud y muy ilusionados, lo que me han contado y así os lo traslado.

Sólo me queda unirme a todos los que leáis estas líneas en el deseo más profundo de éxito para esta preciosa actividad himalayista.

Pedro Nicolás






   2006-10-30/09 a   CRONICAS de TENTE a PILAR


30 de Septiembre

Hoy, nuestros expedicionarios Carlos, Dani, Tente y el sherpa Muktu, se han dedicado a equipar unos cien metros del corredor. No han podido avanzar más porque las condiciones meteorológicas están empezando a empeorar. Su intención es acabar mañana con el corredor que les llevará al inicio del filo de la arista, siempre y cuando el tiempo se mantenga, aunque sea como hoy.

Por otro lado, Salvador y Benito han ido hasta Jonson La (ni idea de como se escribe y no tengo un mapa donde mirarlo), para ver bien la arista desde lejos y ve en que condiciones se encuentra.

La previsión meteorológica que tienen, les augura un empeoramiento del tiempo desde el domingo hasta el jueves, no quieren ni imaginar tener que pasar cinco días encerrados en las tiendas del Campo II, así pues la idea de los expedicionarios es seguir trabajando mientras las condiciones se lo permitan, pues no piensan bajarse del CII, si no es para retirarse de la montaña.

1 de Octubre

Hoy, por fin han visto tierras del Tíbet y de Sikim. Eso significa que han acabado de equipar el corredor, a unos 6400m. de altura y que a partir de aquí empieza su trabajo por la arista. Mañana, Carlos y Tente se quedarán a descansar en el Campo II mientras que Salvador, Benito y Dani continuarán ascendiendo por esa zona totalmente desconocida. En un par de días creen que podrán llegar al “reloj de arena” y en su base montar el Campo III.

La meteorología aunque no acompaña del todo, al menos les deja trabajar y avanzar, esperan que se mantenga así en los próximos días

2 de Octubre

Meteorológicamente hablando hoy ha sido un día perfecto, aunque a las dos de la tarde (hora de Nepal) empezaban a entrar unos cirros que podían indicar algún cambio a peor.

En la montaña, las cosas no han ido tan bien, pues la arista, una vez metidos en ella, parece ser más complicada de lo que se habían imaginado; sobre todo pensando que son un grupo sin demasiados recursos humanos, pues no todos los componentes del equipo están al 100% físicamente. Claramente, la altura y el tiempo ya comienzan a pasar su factura.

En vista de lo cual, mañana, Tente y Carlos echarán un vistazo para ver la posibilidad de ascender dejando la arista a un lado, pero su ánimo no era demasiado optimista, el tiempo se les está acabando y no creen que les sobren días para muchas exploraciones. ¡Esperemos que mañana vean el escenario con otro ánimo!

Pilar










   2006-10-03   DIFICIL DECISION TOMADA


3 de octubre, 11 horas de España.

Nueva llamada desde el remoto glaciar de Jonsang.

Tras los primeros saludos Salvador me pide que escriba una crónica con lo que me van a contar. Con papel y lápiz en mano y oído al teléfono comienza el relato…

Ayer Salvador, Dani y dos sherpas intentaron progresar por la arista. El tiempo era excelente, pero por eso mismo la pared y el corredor que dan acceso a la arista se vieron barridos con frecuencia por pequeñas avalanchas de hielo y nieve.

Cuando se pusieron a escalar la arista por encima del primer promontorio se encontraron con un terreno muy expuesto y de mucha mayor dificultad de la esperada. Sentían una angustiosa sensación de que no había nada sólido de verdad y que equipar ese filo de nieve con cuerda, en el estilo que se había planteado, era poco menos que imposible. Quizás se podría pasar una sola vez en ascenso, conteniendo la respiración, pero no era esa la táctica elegida y no era tampoco este ni el lugar ni el momento de improvisaciones y cambios de estrategia.

De vuelta en el campo II se decide descartar la arista. La única opción es volver a la zona N.; más o menos por donde se intentó en el 2004.

Con este objetivo en la madrugada del martes 3 salieron Tente y dos sherpas.

Cuando se meten en la ladera norte de la arista comprueban que la abundante nieve está sumamente inestable y que los largos flanqueos sobre esa especie de glaciar colgado presenta un enorme riesgo de avalanchas. Tente siente que el terreno es una verdadera ruleta rusa y decide dar media vuelta.

Reunidos todos en el C-II se hace asamblea y en esa misma mañana toman la dificil decisión de renunciar de nuevo a escalar la arista oriental del Dome Kang.

Descienden de inmediato al más confortable C-I y desde aquí es de donde me han llamado.

Me comentan que no están “hundidos” pues tienen claro que es la decisión correcta. Lo han intentado con toda sus fuerzas y entrega, pero las dificultades y peligros de la montaña en su situación actual no les permite, de modo claro, su escalada.

Aún disponen de algunos días y como por otro lado no hay ningún miembro del grupo en malas condiciones de salud o excesivo cansancio y tienen bastante comida y gas van a permanecer en el C-I por si pueden ascender algún pico de menor cota de los que rodean el glaciar.

Les he informado de lo atentos que estamos a sus vicisitudes y de lo fácil que me resulta hacerme cargo de su situación, así como de la confianza total en que sus decisiones son las mejores. Estoy seguro que son sentimientos compartidos por los restantes lectores de estas líneas.

Esto es lo hablado y así os lo cuento.

Desde el sentimiento de desilusión por la cima no culminada en mí prevalece el de admiración por quienes no eligen los caminos conocidos.

Pedro Nicolás










   2006-10-07   CRONICA de un ILUSIONADO INTENTO


Hola amigos:

Nos dirigimos al campo 1 con la intención de no descender al campo base hasta no haber conseguido la cumbre o en su caso renunciar a la montaña. Llegamos al campo 1 tras ocho horas de marcha por el glaciar, con sus bloques sueltos, ahora mucho más incomodo por la reciente nieve caída.

Al día siguiente se llega al campo 2 que se acondiciona con el concurso de sherpas y expedicionarios

Tente y yo vamos a echar un vistazo al couloir que sube a la arista del Dome-Khang de unos 350 mts y en algunos puntos hasta 70º de inclinación. Un viejo conocido ya: el año 2004 encontramos este corredor con muchas afloraciones de roca, que nos servían para asegurar nuestra ascensión, ahora vemos, con desilusión, que las cuerdas que habíamos dejado están sepultadas por abundante nieve, al igual que la mayoría de las rocas donde nos asegurábamos y fijábamos las cuerdas. Además, la calidad de la nieve no es buena, esta húmeda en la primera parte y como azúcar prensada en la parte superior.

Durante tres días escalamos con mucha tensión, mas por la falta de seguridad que por la dificultad (IV + mixto). Poco a poco vamos descubriendo los anclajes de la vez anterior, que reforzamos para instalar nuevas cuerdas fijas.

El campo 2 lo hemos instalado justo al pie del couloir, y nos resulta muy cómodo, ya que en el descenso, y después de cinco minutos de hacer el último rappel, nos encontramos en casa. No pudimos montar el campo base donde queríamos, pero gracias a la logística tan buena de que disponemos en esta expedición- porteadores de altura y sherpas-, el campo 1 y el 2 los tenemos muy bien acondicionados y mejor abastecidos, por lo que podremos aguantar lo que se a necesario a 6200 mts.

El día 1 conseguimos terminar de escalar el corredor y llegar a la arista, dejando instaladas todas las cuerdas con total seguridad a pesar de la mala calidad de la nieve. El equipamiento y escalada lo hicimos los expedicionarios encargándose los sherpas del transporte de algunas cuerdas.

Exploramos la continuación de nuestra ruta por la vertiente de Sikkim, ya que el seguir por la arista, muy afilada y pendiente, y con igual o peor calidad de nieve que en la parte inferior, resulta prácticamente demasiado peligrosa por la imposibilidad de fijar cuerdas y tener puntos de seguridad durante la ascensión.

Nuestra exploración por la vertiente de Sikkim, sobre los 6500 mts, da como resultado el volver a nuestra afilada arista. Después de haberlo comprobado todos los expedicionarios, la tarde del día 1 de octubre hacemos reunión con cambio de impresiones, tomándose la decisión de abandonar la ascensión del Dome-Khang. La decisión es muy triste, pero el riesgo nos parece inasumible.

Estamos en un lugar maravilloso y de ninguna manera queremos finalizar la expedición. Desde el campo 1 hemos visto una preciosa cumbre, muy cercana al Piramyd peak sin nombre en el mapa y que calculamos de unos 6500 mts, y ese será nuestro próximo objetivo.

Desmontamos el campo 2, y el día 5 emprendemos el intento de ascenso a esta atractiva cumbre. Subimos fuertes pendientes de nieve hasta alcanzar, por una afilada arista una doble cumbre. La dificultad no es muy grande, pero el viento y el frió hacen desistir a tres de nosotros ya muy cerca del objetivo, culminando cima Dani y Tente.

Agrupados en el campo base decidimos instalarnos en Lhonak los días que nos restan, para desde allí explorar un valle que en dirección al cercano Tibet se bordea de interesantísimas cumbres cercanas a los 7000 mts. Ya os contaremos.

Carlos Soria.




   2006-10-10/10 a   REGRESO a KATMANDU




10 de Octubre.

Las previsiones ya confirmadas, son que el 11 o el 12 llegue aquí, a Lhonak, el helicóptero grande, que previsiblemente nos trasladará a expedicionarios, sherpas y jefe de cocina, junto con los 1200 Kg. de equipaje, hasta el propio Katmandú. Dada la altura de Lhonak, el helicoptero no podrá cargar con los porteadores, que harán a pie el camino de retorno.

Por la tarde llega la noticia: como consecuencia del reciente accidente del mismo tipo de helicóptero (24 muertos despegando del mismísimo Ghunsa) el gobierno nepalí restringe rigurosamente los vuelos en esta zona: queda prohibido volar por encima de Ghunsa (3450 m.), y hasta aquí solo lo harán helicópteros ligeros. Por lo que se hace preciso: 1º descender a Ghunsa con el equipaje personal, 2º contratar porteadores y yaks para bajar el equipo a Taplejung (5 o 6 días), y desde allí, por carretera trasladarlo a Katmandú. Se toman todas las medidas y se reorganiza todo una vez más.

11 de octubre.

Larga jornada de descenso a Ghunsa, con solo la impedimenta personal. Nos cruzamos con yaks y porteadores que ascienden para evacuar el campamento de Lhonak. Tras llegar a Ghunsa, y ya entrada la noche, las previsiones cambian de golpe: las restricciones aéreas has sido anuladas…… y mañana vendrá el helicóptero grande. Pero la pregunta es: ¿pero a donde? ¿A evacuar el campamento de Lhonak? ¿A evacuar a los expedicionarios de Ghunsa? ¿Y las cargas que están siendo bajadas no sabemos donde?.... Tras el desconcierto inicial, Salvador se transforma en hombre teléfono satélite, se hace colecta de linternas frontales con pilas nuevas, y con toda la urgencia salen, en plena noche y hacia Lhonak (dos jornadas de camino de subida), cuatro sherpas y porteadores para detener a tiempo la evacuación del campamento y acelerar los porteos que están en curso….. ¡ Un verdadero caos!.

12 de octubre.

Sobre las ocho de la mañana llegan, agotados, varios porteadores con sus cargas y con la “grata” noticia de que, en algún lugar se ha despeñado otra cuba hasta el fondo del glaciar. Y el helicoptero no llega…. El caos informativo alcanza cotas inimaginables; se llama al helipuerto de Sujetar a trabes del teléfono satélite para recabar información, y …… contesta un niño como de tres o cuatro años……. Poco mas tarde llega un porteador con la cuba recuperada, bajo un metro de agua; el tiempo pone peor cara y la niebla sigue ascendiendo.

¿Vendrá? ¿No vendrá? ¿Podrá con todo el equipaje? ¿Habrá que portear….? ¿Serán rusos los pilotos? ¿Subirá o no subirá hasta Lhonak?. Y así ¡hasta donde alcance la imaginación!.

Nueva noche de fraternidad en Lodge “clase nepalí”. Y una nueva llamada telefónica: mañana, a las seis de la mañana, sale de nuevo el helicóptero.

13 de octubre

A las seis estamos todos en la pradera que hace de helipuerto. A las seis y media Salvador llama de nuevo ¡el piloto esta durmiendo!, pero prometen que saldrá en breve. Nueva espera. Al fin, y poco mas tarde, aparece el helicóptero, que pasa de largo hacia Lhonak. A la media hora retorna e inicia el descenso, en parte atravesando jirones de niebla. Cuando esta en el segundo circulo de descenso, el piloto endereza y ……. Se va a Taplejung.

Pasa el tiempo. Casi dos horas de cielo limpio, buena visibilidad…. ¡y nada!. Poco después comunican que el helicóptero tiene una avería y que se va a la frontera con la India para reponer una pequeña pieza del rotor. No, no: que no es una avería, que lo que ocurre es que se va a repostar keroseno……

El tiempo avanza y las nubes también. A las doce el cielo esta totalmente cerrado y será un milagro si mejora: nada de visibilidad, y de pronto, por el fondo del valle, y emergiendo por debajo de la niebla, aparece, ¡por fin! el helicóptero.

Viajamos a Taplejung sin incidencias, se reposta keroseno, se carga todo el equipaje que bajo de Lonak y 18 personas entre sherpas, porteadores y expedicionarios, mas los cinco tripulantes.

Atravesando espesas nubes, ascendiendo y descendiendo aquí y allá, mirando los altímetros personales, pero sin mayores incidencias llegamos a Katmandú.






   2006-10-20   EPILOGO




EPILOGO

Como siempre, una vez en casa, llega el momento de hacer “balance” de lo vivido en la expedición.

Este viaje, desde su inicio, ha sido radicalmente distinto a todos los que he realizado anteriormente. Las diferencias principales eran: 1º. Yo no formaba parte de la organización directamente, sino que mi misión era la de filmar. 2º. Aunque no me pagaban por este “trabajo”, esta vez no he tenido que buscar financiación para mi participación en la expedición. 3º. El objetivo era una cumbre virgen que se encontraba en una región relativamente remota y muy poco visitada. Todos estos condicionantes, han hecho que mis sensaciones e inquietudes hayan sido también distintas a las de anteriores expediciones. Me explico; todas las tensiones y responsabilidades como organizador, en esta ocasión han desaparecido, y he podido disfrutar de la montaña y del viaje desde el principio hasta el final.

La expedición en si ha resultado más dura de lo que yo esperaba. Solamente la marcha de aproximación hasta la instalación del Campo Base, nos ha llevado 12 días, cosa que ni en los ochomiles más inaccesibles ocurre, y no sólo por el tiempo que hemos tardado, sino por la dureza en si de dicha marcha. Comenzamos con tres días y medio de autobús, al principio por carreteras, y pistas mas tarde, (los últimos kilómetros en tractor, pues no había vehiculo capaz de llegar a Taplejun). Después, cinco días caminando bajo la constante lluvia del monzón, a través de la jungla tropical, sin prácticamente pueblos en todo el recorrido, durmiendo en improvisados campamentos que montábamos al anochecer, o en casas en las que los lugareños nos hacían un hueco junto a ellos y nuestros porteadores. Finalmente otros cuatro días ya caminando por terrenos de alta montaña, en los que la altura pasó su factura, pues ya nos encontrábamos a más de 4500 m sobre el nivel del mar, y todo este esfuerzo para no conseguir instalar el Campo Base donde nosotros queríamos, (el terreno era demasiado complicado para que pasaran los porteadores) sino a un largo día de marcha del lugar previsto inicialmente. Eso si, la impresionante y salvaje belleza de la marcha de aproximación, la íntima relación establecida con la población local, el solitario y privilegiado lugar donde instalamos el Campo Base, han hecho que todo el esfuerzo, resultara compensado.

Una vez establecidos en el Campo Base, el mal tiempo se adueñó de la región, y tuvimos cinco días de nevadas ininterrumpidas (literalmente, no paró ni un minuto de nevar). Esto puso a prueba nuestros nervios y capacidad de aguante, y por supuesto, cargo de una considerable capa de nieve la montaña.

En cuanto las condiciones mejoraron, partimos hacia la montaña, pero a diferencia de otras ocasiones, en las que trabajas en los campamentos de altura y cada pocos días bajas al Base a descansar y recuperarte, en esta ocasión, la lejanía y dureza del recorrido entre el Base y el Campo 1, nos hizo tomar la decisión de subir a vivir a los campos altos y no regresar al base hasta haber terminado la expedición.

El campo 1 lo instalamos en el lugar donde inicialmente teníamos previsto instalar el Base, a 5900 m. de altura, y el campo 2 se instaló al inicio de las dificultades a 6100 m. Fue en este campo donde pasamos diez días seguidos, intentando alcanzar la cumbre del Dome Kang. La vida en este lugar fue muy dura, pues al ser un campo de altura, las comodidades son mínimas. El frío durante la mayor parte del día y por supuesto de la noche, era intenso, y al no disponer de sacos de dormir “potentes”, nos obligaba a estar la mayor parte del tiempo con los monos de pluma. Por supuesto no teníamos ni mesas ni sillas, ni tienda comedor, así el tiempo que estabas en el campo, o estabas de pie en medio de la nieve o tumbado en el interior de una minúscula tienda. La comida de altura se hace monótona y pesada, y conseguir agua obligaba a deshacer nieve constantemente; por no decir de la altura, pues 6100 m. son muchos metros para vivir 10 días sin consumirte en exceso. Como veis un lujo de vida y de campamento.

Los primeros días las cosas marcharon bien. En tres jornadas escalamos e instalamos cuerda fija en los 300 m. de corredor que nos permitía ganar el filo de la arista por donde pretendíamos subir. Posteriormente, progresamos por dicha arista en dirección a la cumbre, pero a la altura de 6500 m. aparecieron dificultades con las que no contábamos. Una zona de cornisas, no excesivamente difícil, pero si excepcionalmente peligrosa, cerraba el paso. Durante un par de días exploramos otras posibilidades y rutas alternativas que nos permitieran sortear la zona que nos bloqueaba, pero finalmente tuvimos que darnos por vencidos. En el hipotético caso de que pudiéramos pasar la zona de cornisas, todavía teníamos que instalar un Campo 3 pasada dicha zona y superar una peligrosa pared de terreno mixto a 7000 m. para finalmente acceder a la cumbre. Demasiado riesgo, tiempo y dificultad para nuestra pequeña expedición.

Renunciar a una cumbre, siempre es frustrante, pero cuando estás sobre el terreno y ves la realidad de la situación, las decisiones afectan menos.

La ventaja de esta expedición, era que el terreno que pisábamos era prácticamente virgen y desconocido, así que decidimos probar suerte en una cumbre secundaria de unos 6500 m. que en los mapas no figuraba ni nombre ni altura. La ascensión de esta cumbre tampoco la regalaban, y aunque en una sola jornada desde el campo 1, solventamos la ascensión, lo vertiginoso de sus laderas y sobre todo el fortísimo viento que nos castigó todo el día, hizo que solamente Dani y yo alcanzáramos la cumbre.

El regreso a Katmandú, también tuvo su miga, pues el tiempo se nos acababa y la forma de salir allí se antojaba complicada. En cuatro o cinco jornadas de penosos porteos con los escasos porteadores con los que contábamos, conseguimos llegar a Ghunsa (3400 m.) lugar desde donde un helicóptero ruso consiguió, “in extremis”, sacarnos de allí volando durante largos ratos entre las nubes sin prácticamente visibilidad. Tras casi dos horas de vuelo, llegamos a Katmandú las 18 personas y la tonelada de material que arrastrábamos desde el Campo Base.

Esta expedición me ha proporcionado una gratísima experiencia, como digo, distinta a todas las anteriores. El hecho de poder pisar lugares donde nadie antes lo ha hecho, la extrema soledad durante mes y medio, la impresionante zona donde se ha desarrollado la expedición, etc. garantiza que su recuerdo será imborrable.

Por ultimo solamente decir que la convivencia del grupo ha sido extraordinaria y la organización por parte de Salvador impecable.

Un abrazo.

Tente.

PD. De momento descarto realizar un audiovisual de esta expedición, pues el video grabado es propiedad de la Sociedad Geográfica Española. Además, en estos momentos estoy trabajando en el montaje de la expedición de esta primavera al Dhaulagiri, pero lo que si creo que me de tiempo, es ha realizar una presentación de fotografías comentadas, para la semana del Club de Montaña Fuentes Carrionas, que como todos los años se celebrara en diciembre.


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